El Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología de Las Palmas de Gran Canaria cuenta con la exposición ‘En busca de los tesoros perdidos’, autorizada por LucasFilm, y donde se ha preparado un recorrido que incluye más de un centenar de objetos originales utilizados en la saga, réplicas, piezas históricas y paneles científicos.
Diferentes disciplinas científicas, además de la arqueología, están presentes en las películas de Indiana Jones. Un hecho que se evidencia a través de la utilización de numerosas referencias de lugares, objetos y personajes reales, y al uso continuo de recursos procedentes de distintas ramas de la ciencia en el desarrollo de la historia y el personaje protagonista.
La exposición descubrirá al público la ciencia que hay detrás de las películas del arqueólogo más conocido del séptimo arte – cuyo intérprete recibió en 2008 el Premio Bandelier del Instituto Arqueológico de América por su importante papel en estimular el interés del público por la exploración arqueológica-.
De esta forma, los visitantes podrán observar reproducciones exactas de ‘El Arca de la Alianza’, ‘El Ídolo de la Fertilidad’, ‘Las Piedras de Sankara’ o ‘El Santo Grial’; así como contemplar un guión original de ‘El Templo Maldito’ firmado por Harrison Ford y vestuario utilizado por uno de los actores que dieron vida a los personajes de Mutt y uno de los agentes rusos en el film ‘El Reino de la Calavera de Cristal’. Además, el comisario explica que “muchas de las piezas irán acompañadas de carteleras explicativas y un código QR que harán posible que visualicemos en nuestros dispositivos los fotogramas de las películas en los que aparecen los objetos”.
El Museo Elder ha incorporado diferentes paneles científicos que explican y analizan la viabilidad de algunos conceptos de la saga. De esta forma, los visitantes descubrirán que en algunas civilizaciones han existido piedras esféricas de más de 16 toneladas, similares a la bola rodante de ‘En Busca del Arca Perdida’; que, siguiendo ciertos requisitos de la física, es posible saltar un precipicio con la ayuda de un látigo; o que la tecnología CGI (Computer-Generated Imagery) permite añadir seres y objetos virtuales a escenarios reales, digitalizar personas e incluso rejuvenecer o revivir actores ya fallecidos.
